martes, 17 de noviembre de 2009

Marruecos: tan cerca, tan lejos

Marruecos huele a primer día de lluvia tras el verano, cuando aún se respira polvo; a cáscaras de pipas mojadas. Las medinas saben a curry y a carne adobada.
Es un país sin tiempo, donde la tardanza es cortesía y la paciencia un error.
Es de mentira: millones de policías repartidos por el territorio, casi todos corrompibles, como el que se lleva al chico agarrando por detrás su camiseta y más que detenido parece que están jugando al pilla-pilla.
Tan cerca, tan lejos. Primeras impresiones africanas
septiembre 2009



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